domingo, 21 de abril de 2019

EN LA PASCUA DE RESURRECCIÓN


Este bellísimo Soneto se considera anónimo, aunque algunos se lo atribuyen a San Juan de la Cruz, y otros a Santa Teresa de Jesús





No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.



Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.


Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.


No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.



miércoles, 20 de marzo de 2019

Desde mi reducto ( Refugio)

                                                                             




                                                                                 I


Estoy en mi reducto

Donde no me alcanzan

Ni las malas ondas

Ni los egoísmos del mundo

Ni las críticas aviesas.



Estoy con mis recuerdos

Que son muchos

Con mis esperanzas

que aun son unas cuantas

con todo lo que me gusta:



música, imágenes,

libros plantas y flores

La primavera  me  deslumbra

Por las ventanas, como cuadros vivos

De preciosos colores.



  II

Hay aves que visitan mi patio

 Inocentes me alegran

Esta mañana se paseaban

dos palomas, una bandurria

y después un chimango.



Las primeras Paseaban juntas

entre el verdor del pasto Picoteando

alimentos que sólo ellas disfrutan

como elegantes damas en un parque

gentiles, saludando con donaire.





Pero el chimango ese ladino yo se qué espera

que olvide de cerrar la tapa del canasto

para despanzurrar las bolsas de residuos,

y aprovechar los restos de comida

dejando un desprolijo desparramo.



Inocentes , pequeños los gorriones

Se dan baños en la tierra suelta

Y en bandadas tan pronto como llegan

elevan vuelo cuando yo me acerco

dejando marcas como pequeños nidos.



El zorzalito también, mora en el patio

Con su pareja y a veces me sorprende

Atacando su imagen que reflejan

los vidrios del auto o de las ventanas

Es celoso y proteje su reino, como yo el mio.


III
A los narcizos de oro y a los tulipanes
siguieron peonías, después aquilexias
silvestres  amancay de cordillera,
cerezos y ciruelos vestidos de lanco
prometiendo frutos dulces de verano.

IV
Hoy, cuando avanza  marzo y amanece fresco,
es señal que estamos de nuevo en   otoño
que en primera etapa tendrá días soleados, 
bellos y apacibles, mientras que las hojas
de especies caducas se tornan amarillas, ocres y rojizas.

A veces en tardes cuando el sol declina
sentiré nostalgia por días pasados
bajo luminosos cielos del verano.
Es en esos días en que no podría 
 escuchar al  Nano  con su  bella y triste Balada de otoño.

V
Por esa ventana de mi sala humilde,
he visto por años, pasar estaciones mudando  su aspecto
las plantas amigas y en el fondo cielos claros o nubosos,
según transcurrian el tiempo y la vida,
desde  aquel  septiembre  del ochenta y cuatro.

Gratitud inmensa  le debo al destino
por los muchos años en que he recibido 
 durante el  transcurso  de una larga vida
inmensas riquezas en aconteceres que hoy
son, en la síntesis, hermosos recuerdos. 

                                   Carlos Omar buganem

Las estrofas I y II fueron escritas el  07 0ctubre 2016/ por la tarde:
III a V fueron escritas  hoy, 20/3/19 inicio del equinoccio otoñal del 2019.















domingo, 16 de septiembre de 2018

Zuly, artesana ceramista


Mi sobrina Zuly, realiza hermosos trabajos en cerámica artesanal. Ella y dos amigas que fabrican estas bellas artesanías llevaron sus trabajos el mes pasado ala Fiesta de la Matra, en Valcheta, su pueblo natal.

         

       
"El arcón del tesoro", así podría titularse esta imagen Un tesoro de variadas formas y brillantes colores.

    
                                       Felicitaciones por tan hermosos trabajos



sábado, 15 de septiembre de 2018

Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen




La iglesia católica Nuestra Señora del Carmen, ubicada en el barrio El Arenal  (y Barrio 4 de Febrero) en un mediodía de mediados de septiembre de 2018.-


Otra vista de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, en el mismo día y hora de la toma anterior. Es tan hermoso el conjunto del edificio y su entorno, bajo ese límpido cielo, que teniendo a mano mi teléfono móvil, ese que me hizo dejar de lado la camarita fotografica,  no puedo seguir camino sin captar un par de imágenes.

Y recuerdo que, en un invierno, hace ya varios años, tomé otra imagen de esta bella iglesia; la busqué en mi computadora, y aquí está. Esta toma particularmente me agrada mucho.


Por haberla tomado a mayor distancia esta imagen permite ver mucho más: al fondo entre esas hermosas nubes aparece el cerro Curruhinca, a la derecha de la iglesia el edificio de la Biblioteca Popular "4 de febrero", la calle de tierra y cubierta de nieve donde los vehiculos al transitar han dibujado con sus ruedas sobre el manto níveo que el sol ya comienza a licuar.

martes, 11 de septiembre de 2018

El Lacar desde el mirador Arrayanes


El lago Lácar, primero de los siete que dan nombre a la ruta que une San martín de los Andes con San Carlos de Bariloche. ( Tramo de la Ruta Nacional 40)


Vista de la ciudad, fundada en 1898, las vistas fueron tomadas en estos dias de septiembre, desde un punto algo más elevado del mirador Arrayanes.El cielo seminublado atenúa la intensidad de los colores y les da una belleza distinta, porque así es la belleza de estos paisajes, cambiante según el clima y las estaciones. Sin duda siempre MARAVILLOSO.


Esta imagen fue tomada en otro día, con mayor nubosidad, desde el mismo punto de observación. Los árboles en primer plano son cipreses, que cubren todo el cerro de la margen sur del lago Lacar. En ese cerro que a manera de península avanza desde la izquierda, está el mirador Bandurrias. Y al fondo, a la izquierda, abajo, el paraje Quila Quina y detrás el cerro Vizcachas.


sábado, 18 de agosto de 2018

MAESTRO DE PRIMARIA

Un anhelo cumplido

Escrito registrado el 10/9/09

El ISSMA ( Instituto Secundario San Martín de los Andes) me dio una profesión  en la que trabajé treinta y seis años. La tomé en serio y quise trabajar apenas recibido, no pude. Aprendí  que había formalidades que cumplir.  Y esperé nueve meses antes de poder ingresar como maestro de grado suplente. El día tan esperado fue el 02 de  septiembre de 1964 en un primer grado superior de la Escuela   Provincial Nº5.-

Posteriormente trabajé en escuelas rurales de personal único. En Quechuquina y Hua-Hum ; lamentablemente la falta de trabajo para la gente y el consecuente despoblamiento de los parajes significan que actualmente en esos lugares no existan ya escuelas, tampoco en Pucará y en Chachín. *

En 1975 pasé a desempeñarme en la escuela Nº 142 como director suplente.



*Las escuelas mencionadas estuvieron y/o  están ubicadas en la provincia de Neuquén.



El destino me ayudó poniendo en mi camino la posibilidad de estudiar para maestreo.

Cursé mis estudios primarios entre 1952 y 1958 en la escuela Nro. 15 “Benjamín Zorrilla” de Valcheta, pcia. De Río Negro.

Ya en mi último grado de la primaria,  había decidido que quería ser maestro de escuela.  

Lo atribuyo a mi admiración hacia mis maestras y maestros, venían de otras ciudades, se los veía impecables en su forma de vestir y presentarse, las maestras almidonaban sus guardapolvos, a mis ojos de niño  los lugares de origen de mis maestras eran lugares desconocidos y tan distintos , tan pulcros y mágicos como eran  sus personas.

Bien hablados y de buenos modales.

La escuela fue otro mundo por descubrir, las clases, los recreos, izar la Bandera conocer a otros niños y los actos escolares. Y aquí debo detenerme, en los números artísticos, fue descubrir algo mágico: el juego de la representación, las caracterizaciones con trajes de época, la ficción y el hecho teatral en su manifestación elemental, aunque uno no sabía de esos vocablos, era una actividad más de las tantas con que la escuela nos abría el mundo y uno como niño lo recibía con enorme placer. Esa fue mi experiencia.            



En cuanto a edificio baste decir que se inauguró en ese año 1952 en que inicié mi primer grado, todo era impecable y bien equipado de mobiliario.Un edificio hermosísimo de los conocidos como Escuelas de Perón.

Unos años antes, a través de mis hermanos que hicieron el servicio militar en la zona de San Martín y Junín de los Andes, habíamos tomado contacto con nuestro abuelo, al que no conocíamos y que residía en San Martín.

En el invierno de 1958, mi hermano José, mayor que yo, había decidido venirse a trabajar con nuestro abuelo. Tras eso mi mamá y hermanos mayores vieron la posibilidad de enviarme también a mí, tal vez porque no me veían un futuro en la chacra; era debilucho, delgado, creo que poco adecuado a las duras faenas del cultivo que habían tenido que asumir mis hermanos mayores.

Me hicieron un enorme favor.



Mi primer trabajo docente: en la escuela Nacional Nº5



En esos años, no había listados que respetar por orden de méritos. Uno debía tener su título docente registrado ante el Consejo Nacional de Educación, en la Capital federal. En mi caso y en el de otros docentes nos hizo el trámite una vecina la Srta. Beba Giglio  hermana de nuestra colega María Angélica Giglio, en un viaje que hizo a Buenos Aires. Estando registrado con un sello y un número, el mío es: 13.009/965

Las mencionadas vecinas hijas de un destacado y recordado docente el señor Elías Giglio quien fuera por muchos años director de la Escuela Nacional N°53 del paraje Hua Hum.



En ese período que iría de septiembre de 1964 a mayo de 1965 yo  estaba inscripto en la jurisdicción Neuquén y como aspirante a ejercer por primera vez  la docencia, ingresé en el único cargo que quedaba, en el turno tarde de la escuela Nacional Nº 5.-

 Estaba feliz porque tenía un enorme deseo de trabajar como maestro de escuela.

Lo había intentado apenas terminó el año lectivo en que me recibí: 1963; mejor dicho en el verano de 1964 viajé a Neuquén agradeciendo la amabilidad de un vecino y amigo de mi abuelo, el Sr. Enrique Rebolledo, que viajaba periódicamente a la ciudad de Neuquén para buscar mercaderías  y me dejó en la puerta de la casa de mi abuelo en la calle Manuel Lánez.

Entonces me hice presente en la Inspección Seccional de Escuelas nacionales , en la calle Independencia y ahí tendría mi primer fracaso: deduzco que tenían poco personal porque me atendió en persona el Inspector Seccional, Ricarto Estevez: Yo llevaba solamente una constancia provisoria de haber aprobado las materias, pero no contaba aun con el certificado definitivo; entonces el funcionario me explicó cual era el trámite: tener el certificado, registrarlo ante el Consejo nacional de Educación y luego inscribirme ante esa oficina de supervisión seccional de la ciudad de Neuquén. Resumiendo pasarían nueve meses, un período escolar completo hasta que pudiera comenzar a desempeñar mi flamante profesión.

Trabajaría dos períodos completos y siete meses del tercero. En esos años las escuelas de la región cordillerana, tanto las urbanas como las rurales funcionaban desde el primer día de septiembre hasta el veinticinco de mayo, es lo que se denominaba período especial. Las vacaciones de mitad de año iban desde el veinticinco de diciembre hasta el seis de enero, dos semanas.

Cuando comencé a trabajar en la Escuela Nº5 “Bernardino Rivadavia” ubicada en pleno centro de San Martín de los Andes, calle Sarmiento, entre Avda, San Martín y calle Julio A. Roca; ejercía la dirección el señor Oscar Oronoz, la vicedirección la Sra. Hortensia de Funes, era secretaria la Sra. Elba G. de Hassler.

Ese primer años de los treinta y seis en que ejercería la docencia, fui designado por la dirección para tener a mi cargo la sección “E” de primer grado superior, en la actual denominación corresponde a segundo grado.

Inicié mis funciones el día dos de septiembre de mil novecientos sesenta y cuatro y en ese año estuve en la comisión de jardinería, tuve a mi cargo las palabras alusivas en el acto escolar del 25 de mayo; en abril de 1965 visitó la escuela la supervisora escolar Sra. Edith Pesino de Del Campo quien en el informe y con respecto a mi persona escribió: “Carlos Buganem, respetuoso y correcto promete ser un buen maestro al adquirir experiencia”.

 Trabajé dos períodos más en la misma Escuela, los períodos 1965/66 y 1966/67 en ambos teniendo a cargo secciones de primer grado: enseñar a leer y escribir es la experiencia más apasionante en la misión de un maestro; junto a ello el iniciar a los niños en la noción de número y las operaciones fundamentales de suma y resta. A la vez las primeras nociones de la historia de la Patria y el entorno en que se ubica la Escuela. 

martes, 19 de junio de 2018

Así oraba Gandhi



Así  oraba Gandhi

Señor, ayúdame a decir la verdad de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

Si me das fortuna no me quites la razón, si me das éxito no me quites la humildad. Si me das humildad no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás.

No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso. Mas bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. 

Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de los débiles.

Si me quitas la fortuna, déjame la esperanza. Si me quitas el éxito, déjame la fuerza para triunfar del fracaso.

Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.

Señor, si me olvido de ti, nunca te olvides de mi.




martes, 27 de febrero de 2018

IMÁGENES MÍAS, DE ESTE VERANO




                       Vista desde la cumbre del Via Cristi de Junín de los Andes-Neuquén-Argentina


               
Hola, aquí con los chorros a mis espaldas.  

Frente al querido teatro San José 

                          


                              Acaso recordando... Un lugar que fuera mi escenario por muchos años.



                                  En Villa Pehuenía, a orillas del lago Aluminé. (Pcia. de Neuquén)


En el santuario de Ceferino Namuncurá. Paraje San Ignasio. 

             En el Paseo del Agricultor ( Valcheta, pcia. deRío Negro)                                      




   
                                   Contento , en casa, segundos después de incorporar la pintura que me obsequió mi  sobrina Noemí.                                                                                                                                                                                                                                                                      
                                                                                                   -¡Les gusta? 
                                                                                                   - A mi me encanta


martes, 23 de enero de 2018

PATAGONIA ARGENTINA :"PASEO DEL AGRICULTOR"

En estos días he tenido la oportunidad de volver a visitar la ciudad patagónica de VALCHETA, donde entre 1952 y 1958 recibí mi educación primaria en la Escuela Nro.15 "Benjamín Zorrilla"
Siempre es emotivo regresar al lugar de la infancia y donde uno se vuelve a encontrar con queridos familiares.
Varios detalles interesantes se pueden encontrar cuando uno recorre Valcheta: y hablan de una  gestión moderna que piensa en los vecinos. Esos parámetros son:  el parque a lo largo del recorrido por la plata urbana del arroyo que da nombre a la ciudad;  los aparatos para  ejercicios físicos colocados en el parque como en una de las plazas y tercero el Paseo del Agricultor, al que corresponden las imágenes que se incluyen a continuación:


El cartel escrito sobre una piedra laja dice: Arados aporcadores utilizados para cubrir con tierra nueva  el pie de la planta.

En el cartel se lee: Enfardadora de pasto a malacate.Tracción a sangre.

Enfardadora de pasto



                                                             Cosechadora de papas.



                                                 Segadora de pasto, tracción a sangre



Máquina trituradora de granos.                                          
                        

           
       La noria que vemos en la imagen funciona movida por el impulso del agua que trae el canal de                        riego, y sirve hoy para elevar el agua hasta el nivel en que están las plantas.



Para más información sobre Valcheta y cómo llegar, visite el sitio: https://www.patagonia.com.ar/Valcheta/784_Valcheta%3A+el+oasis+de+la+l%C3%ADnea+sur.html

miércoles, 27 de diciembre de 2017

“Los 5 platos de mi vida” por Marcela Marín



Que solo es uno, admite la abogada y periodista rionegrina.

El artículo que aquí se reproduce pertenece al diario "Río Negro Digital" de fecha  22 dic 2017 - 






Por Marcela Marín

Los cinco platos de mi vida. Eso nomás me pidieron y ya me sentí de nuevo en la cocina de mi abuela Elisa. Elisa Buganem de Lucero. En la casa de Valcheta, impenetrable para el calor del verano, abierta para quien guste pasar. Sentada, qué dolor en las rodillas, picando nueces en milímetros para la milhojas del 4 de enero. Era su cumpleaños y la época en la que siempre volvía mi abuelo, Severo, manejando su camión desde el sur, con su comparsa de esquila y la cabina cargada con los piches y las perdices que habían cometido el error irremediable de desafiar su puntería pero que tendrían, en compensación, el honor de terminar en el horno o en el escabeche de Elisa.
Matizador color plata le ponía yo a mi abuela mientras picaba. Y unos diez o doce ruleros en su pelito suave como seda. Suave como las manos más suaves que hayan existido, que eran las de ella.
Nunca aprendí a hacer su milhojas, porque verla flotar en su cocina, bañada en la música de su tenue silbar, era un arte que no puede ni debe ser imitado.
Era famosa la milhojas. Dos días tardaba en hacerla. Apenas amanecía, para aprovechar la fresca por tanta manteca, le daba vueltas y vueltas al hojaldre, media vida con el mismo palo de amasar, de madera maciza y oscura, cachado en una punta como prueba de experiencia. Y en la despensa iban reposando las capas recién horneadas hasta el sagrado ritual del dulce de leche y la cobertura de las nueces del día siguiente. Y cumpleaños asegurado.
Que vengan nomás Nélida y el Negro Lai, Celina y Mimí con las nenas, y Griselda y Perica y “las Tatatas”. Y Tatano y Cristina. Y mis viejos. Y mis primos. Y Chola y el tío Tití. Y Sabina y Ángel. Que no vaya a faltar una sidra bien fría para Gabina, que tanto le gusta. Que vengan, que hay milhojas para todos.
Y nosotros, los cuatro nietos, alrededor de los viejos escuchando los inagotables cuentos de Severo, que nos causaban la misma risa, la misma admiración, la misma sorpresa, siempre. Cada vez como si los escucháramos por primera vez.
Parece que con los días la milhojas se ponía mejor (como si eso fuera posible). Y por cuatro o cinco tardes más, con el mate y más visitas, otro pedacito hasta las últimas migas. Cotizaban bien las últimas miguitas. Los requechos, les decía mi abuela.
No hubo jamás, hasta su último día, un nieto al que le faltara una milhojas por su cumpleaños. Con una cartita breve y un sobrecito con unos pesos, en una caja que de favor siempre alguien llevaba, Elisa despachaba las milhojas para Bahía Blanca, para Allen o para Roca. Cuando llegaba la mía en marzo sólo los amigos del alma tenían el placer de probarla, porque la milhojas de Elisa justificaba ciertos privilegios.
Cinco platos me pidieron, pero en uno se resume todo.
Si hay receta para el amor más tierno y para la gratitud más honda, sepan todos que lleva hojaldre, dulce de leche, nueces picadas y las manos de mi abuela en su cocina de Valcheta.

jueves, 7 de diciembre de 2017

CUANDO...



Niño
Cuando se  es niño uno está ahí. No se pregunta para qué ni por qué. Tiene que vivir y vive: juega, va y viene, se alimenta, duerme, anda con sus padres, sean estos hermanos o padre y madre. En fin, es lo natural, es innato, aunque no conozca el significado de esa palabra. Es un estadío despreocupado donde el tiempo parece no tener límites.

Hombre
Cuando uno es adulto sabe que tiene que cumplir un rol y así lo hace. Lo primero trabajar, ser socialmente útil y cumplir un rol familiar: esposa/o, padre o madre, hijo/a; hermano/a, tío/a...

Anciano
Cuando uno es anciano y está más cerca del final que del principio, se pregunta para qué vino al mundo, para qué vivió, hizo lo que haya hecho y por fin se pregunta...¿Hasta cuando?

La Niñez

Es un estadío maravilloso cuando hay un entorno familiar que lo contenga. Se siente seguridad en todo sentido porque los mayores dan cobijo y proveen todo lo necesario al niño para su desarrollo: alimento, educación bienestar.

La Adultez
Para ser llevadera requiere en primer término buena salud, haber aprovechado bien la educación recibida en la niñez y en la adolescencia para estar en condiciones de conseguir un trabajo que permita cumplir con lo que la sociedad necesita del hombre en ese estadío.

La Vejez
Puede ser muy llevadera y hasta grata si se llega con buena salud, si se ha tenido un trabajo que nos haya devengado una jubilación que alcance, y obra social para atender las ñañas porque como ya sabemos "la vejez no viene sola", Y hay que asumir la tercera edad y entender que es la etapa final
y hay que estar preparado para el viaje  más importante.

Finalmente hay que decir que "LA VIDA ES BELLA"






jueves, 16 de noviembre de 2017

Imágenes de la Patagonia Argentina

                                                                "Atardecer patagónico"
                                                      Los Menucos - Río Negro - Argentina



"Nueva vivienda en la estepa patagónica"
Imagen tomada en "Aguada de los Potrillos
 Neuquén - Argentina

"Nieve de Primavera"
Imagen tomada en San Martín de los Andes
Provincia de Neuquén

"Invernal"
Imagen tomada en San Martín de los Andes

"Barrio Los Radales" 
San Martín de los Andes
Neuquén- Argentina

Vista del Lago Lacar desde el mirador Arrayanes
en San Martín de los Andes
Neuquén-Argentina